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Augusto Boal

Teatro Imagen

En aquella época, utilizábamos técnicas muy sencillas, casi intuitivas. Más tarde, desarrollamos otras más elaboradas y complejas, especialmente en el Arco iris del deseo, que trata de las opresiones interiorizadas. Las de este relato, no obstante, son de 1976. La llamada imagen de transición tenía por objeto ayudar a los participantes a pensar con imágenes, a debatir un problema sin el uso de la palabra, sirviéndose sólo de sus propios cuerpos (posturas corporales, expresiones faciales, distancias y proximidades, etc.) y de objetos. Aquí presentamos un relato sencillo de algunas de esas primeras experiencias.

Imagen de transición (los comienzos del Teatro Imagen)

a) Se pide que los espect-actores, como si fuesen escultores, esculpan un grupo de estatuas, es decir, imágenes formadas por los cuerpos de los demás participantes y por objetos encontrados en el local, que revelen visualmente un pensamiento colectivo, una opinión generalizada, sobre un tema dado. Por ejemplo: en Francia, el desempleo; en Portugal, la familia; en Suecia, la opresión sexual masculina y femenina. Uno tras otro, los espect-actores muestran sus estatuas. Uno de ellos se adelanta y construye su imagen: si el público no está de acuerdo, un segundo espectador premoldeará las estatuas. Si el público aún no coincide, otros espect-actores podrán modificar, en parte, la estatua base (inicial), o completarla, o hacer otra completamente diferente, que será trabajada por otros participantes. Cuando finalmente haya un acuerdo, tendremos la imagen real, que es siempre la representación de una opresión.

b) Se pide, esta vez, que los espect-actores construyan una imagen ideal, en la cual la opresión haya desaparecido, y que represente la sociedad que se desea construir, el sueño: imagen en la cual los problemas actuales hayan sido superados. Son siempre imágenes de paz, tranquilidad, amor, etc.: imagen ideal.

c) Se vuelve a la imagen real, y comienza el debate: cada espect-actor, a su vez, tiene derecho a modificar la estatua real, a fin de mostrar visualmente cómo será posible, a partir de esa realidad concreta, crear la realidad que deseamos: cómo será posible pasar de esa imagen, que es la de la realidad actual, a aquella otra, la imagen ideal, que es lo que deseamos. Se construyen así las imágenes de transición.

d) Los espect-actores deben expresarse con rapidez, no sólo para ganar tiempo, sino principalmente para evitar que piensen con palabras y en consecuencia transformen o traduzcan sus palabras en representaciones concretas. Debe tenderse a que el espect-actor piense con sus propias imágenes, que hable con sus manos, como un escultor. Finalmente, se pide a los actores que están interpretando a las estatuas que ellos mismos modifiquen la realidad opresiva, en cámara lenta o mediante movimientos intermitentes. Cada estatua (actor) debe actuar como lo haría el personaje que encarna, y no como actuaría ella misma, revelando su propia personalidad. Sus movimientos serán los movimientos del deseo del personaje-estatua, y no los suyos propios.

Ejemplos:

El amor

En Suecia, una joven de dieciocho años mostró, como imagen de una represión que ella misma sufría, a una mujer acostada, con las piernas abiertas, y a un hombre sobre ella, en la posición más convencional de hacer el amor, la llamada del misionero (imagen real). Les pedí a los espect-actores que hiciesen la imagen ideal correspondiente a esa misma escena. Un hombre se acercó e invirtió las posiciones: la mujer encima, el hombre debajo. La joven protestó e hizo su propia estatua: hombre y mujer juntos, frente a frente, con las piernas entrelazadas. Aquélla era su representación de dos seres humanos, dos personas haciendo el amor. Muy ingenuo, naif, pero también sincero.

La familia

En Portugal, representaron a una familia de provincias: un hombre presidiendo la mesa; la mujer, que le sirve un plato de sopa, de pie a su lado; y muchas personas jóvenes sentadas a la mesa. Todos miraban al cabeza de familia mientras comían. Ésta era la imagen de la familia portuguesa considerada normal en aquella región del país. Un poco más tarde, un muchacho de Lisboa reconstruyó la escena más o menos de la misma manera, salvo que todos aquellos antes sentados a la mesa estaban ahora sentados en el suelo; todos, menos el cabeza de familia, tenían la mirada fija en un punto que los hipnotizaba: el televisor. El poder del cabeza de familia se había visto alterado por el poder de información del medio televisivo. No obstante, el padre seguía en su puesto, ahora sólo simbólico.
El mismo tema, la familia, se representó de la siguiente forma en Estados Unidos: un hombre, como personaje central, sentado en el sofá, y los otros miembros de la familia dispersos por la sala; en los brazos del sofá, en el suelo, alguien tumbado, todos con un plato en las manos, frente al televisor. La mesa puesta, en un rincón de la sala, serviría solamente para dejar las cazuelas con la comida. Como un cliché, todos mascaban chicle. Se presentaron también otras escenas de familia, pero ésta era la predominante. Y ello ocurrió en más de una ciudad de Estados Unidos.
En Francia, la visión fue similar, con la diferencia de que los personajes no estaban juntos: uno en el suelo, casi tumbado, viendo la tele; otro apoyado en la puerta, volviendo la cabeza para ver mejor, etc.
Todas las representaciones correspondían a la representación de las familias verdaderas, existentes: el padre como jefe, el televisor como centro, los demás miembros de la familia integrados o no, etc. Analizando cada imagen, se tiene una visión más clara de lo que piensan los participantes sobre los temas propuestos. En el trabajo con adolescentes o niños, muchas veces es especialmente difícil entender qué quieren decir con las palabras que usan, pues deben aprender a usarlas y casi siempre recurren a un vocabulario reducido, que aprenden con dificultad. Las imágenes, sin embargo, son su propia creación y, por eso, les resulta más fácil expresar por este medio sus pensamientos. Las imágenes son más fáciles de inventar que las palabras. Y, hasta cierto punto, más ricas en significados posibles, más polisémicas.

Los inmigrantes

En Suecia, un inmigrante propuso que se representase la imagen real de los inmigrantes. Las diferentes imágenes fueron éstas: un hombre con los brazos extendidos, pidiendo ayuda; otro trabajando duramente; una joven negra enferma tumbada en el suelo. Y otras más. Expresiones de desesperanza. Pedí entonces a siete suecos que demostrasen con su cuerpo cómo se veían a sí mismos en relación con los inmigrantes, es decir, la Imagen Real de sí mismos ante este problema. Todos mostraron actitudes de solidaridad: los brazos abiertos, las manos extendidas ofreciendo ayuda, etc. Pedí inmediatamente que las imágenes de los inmigrantes volviesen a la escena, y que los dos grupos -suecos e inmigrantes- intentasen relacionarse, primero con estatuas inmóviles, después en secuencias lentas. Era extraordinario ver que, a pesar del enorme esfuerzo que hacían, y que era visible, nadie se tocaba. Demandas y ofertas de ayuda no encajaban, se mantenían separadas. Dejé que el ejercicio se prolongase, y el público veía que la ayuda era puramente ficticia, o, por lo menos, teórica: buenas intenciones. Eso se hizo aún más evidente cuando insistí en que el ejercicio continuase un poco más; el público, estupefacto, podía comprobar que ninguno de los brazos abiertos se acercaba a la joven negra que suplicaba ayuda. Los brazos seguían abiertos y nunca se cerraban en abrazos: de este modo, podíamos ver el deseo de ayudar y no el acto.
Más tarde, uno de los participantes suecos declaró que había sentido ganas de ayudar y que su actitud lo había demostrado. Aun así, no tuvo ganas de coger la mano de la joven negra. Explicó enseguida que solamente al final había comprendido que, si sus ganas eran reales, si eran verdaderas (aunque se tratase de un juego, eran verdaderas dentro de las reglas de ese juego), por otro lado también era real, tan real como él mismo -es decir, real dentro de la realidad del ejercicio, que era verdadero- la existencia, dentro de esa misma realidad lúdica, de aquella joven negra y que, dentro de esa realidad de la ficción, no había hecho nada para ayudar. Quiere decir que se dio cuenta de que, si su deseo hubiese sido verdadero, habría ayudado de verdad a la verdadera joven negra que estaba allí, verdaderamente. (Recuerdo que la imagen de lo real es real en cuanto imagen es uno de los conceptos básicos del Teatro del Oprimido.)
La vejez

Alguien propuso, también en Suecia, el tema de la vejez; los jóvenes representaron a viejos improductivos, contemplativos, esperando la muerte, pidiendo ayuda para cruzar la calle y obstruyendo el tráfico. Imágenes creadas, es lógico, a partir de su punto de vista como jóvenes. Luego, cuando pedí a esos mismos jóvenes que entrasen en contacto con los viejos que habían representado y mostrasen la imagen ideal, todos, al principio, se mostraron a sí mismos dando de comer a los viejos, ayudándolos a cruzar la calle o a ducharse. En todas las escenas, todos actuaban más o menos como si fuesen enfermeros; los viejos seguían siendo tan improductivos e inútiles como antes.
Les pedí entonces que mostrasen otra vez la imagen real y que intentasen, en cámara lenta, una transición hacia la imagen ideal a través de lo que sería la imagen de la transición posible. Poco a poco, los jóvenes que estaban dentro de las imágenes de viejos, que habían sido esculpidos por los demás, uno tras otro, interpretando, transformando en vivencia las imágenes de los viejos, sumergiéndose en esas imágenes, se sintieron humanizados y comenzaron a representar a los viejos envueltos en actividades productivas o creativas: cuidando niños, pintando un cuadro, dando clase, etc. Al final, la simple contemplación desapareció. Los jóvenes comprendieron que la vejez no es necesariamente improductiva: la persona de edad está viva, siendo por ello capaz, cada una en su medida y deseo, de acción, de actividad.
Tal vez esta verdad sólo sea comprendida en pocos países. En Brasil, en 1995, en una pieza que produjo uno de los grupos organizados por el Centro de Teatro del Oprimido de Río (CTO-Rio), una hija impide a su madre casarse, alegando que eso es cosa de jóvenes, aun sabiendo que el pretendiente tenía la misma edad que su madre.
El desempleo

En Francia, el tema propuesto fue el desempleo. En general, todas las escenas eran muy parecidas: una cola interminable que comenzaba frente a una joven que tecleaba en la máquina; a su alrededor, otras personas trabajando, sin prestar la menor atención a las personas de la fila, que esperaban impacientes con expresión triste.
En Dinamarca, se representó el mismo tema de la misma manera, con la diferencia de que quienes estaban en la cola, los desempleados, eran personas sonrientes y distribuían panfletos políticos. Parece que en Dinamarca la Seguridad Social es más generosa y que los desempleados llegan a recibir hasta el noventa por ciento de su salario, así que sacan partido de esta situación, comprometiéndose en varias actividades, incluso las políticas.
En Portugal, el mismo tema se enfocó de forma más completa y metafórica: aparecía la misma fila y, a su lado, una figura formada por tres hombres que alzaban a tres mujeres y formaban una pirámide coronada por brazos extendidos y manos sosteniendo un pan, y después otro, y otro más. Daban esos panes a un policía, que se los entregaba a un hombre (distante del local donde se producían los panes) tumbado y comiendo. El hombre le daba al policía una migaja de los panes que recibía, el policía se guardaba la mitad y daba la otra mitad a las personas de la pirámide que producían los panes. Por otro lado, las personas en la fila esperaban su turno para entrar en la pirámide y comenzar a producir los panes y ganar la migaja.
Éstos son algunos ejemplos sencillos, que muestran el comienzo del Teatro Imagen.

 

 
JUAN SALVADOR GAVIOTA
Nos habla de una gaviota que se atrevió a soñar.
Le interesaba ser ella misma, vivir intensamente,
potenciar todos sus talentos y posibilidades.
No aceptaba
 la vida monótona y siempre igual de la bandada
que sólo se atrevía a vuelos rastreros, sin alma,
detrás de los desperdicios que arrojaban los barcos.
Ella sentía en su alma el llamado de las alturas,
 la vocación de libertad. Por atreverse a proponer
 una vida distinta, la aislaron, la dejaron sola,
la tacharon de loca, la desterraron.
Juan Salvador,
la pequeña gaviota, aceptó la soledad del aprender de nuevo,
la soledad de la búsqueda atrevida de mares nuevos,
nuevos cielos,
nuevos horizontes.
En lo profundo de su corazón adolorido,
sentía que sus alas habían nacido para abrirse a la inmensidad
de lo desconocido.
Y se arriesgó.
Tras muchos ensayos fallidos,
un día se encontró surcando los altos cielos,
azules, maravillosos, inmensos,
con un halo de eternidad.
Y ese día entendió por qué y
para qué había nacido gaviota.

Palpó el vértigo de lo profundo, vivió la originalidad,
la iniciativa,
la creatividad.
Experimentó las honduras de la perfección:
llegar hasta el final de lo emprendido,
llegar hasta la raíz,
el manantial de su propio ser.
Ya no se trataba tanto de buscar la libertad,
como de ser libre.
Y se entregó apasionadamente
a ser ella misma,
sin ataduras ni temores.
Pero Juan Salvador Gaviota seguía amando a los suyos
a pesar de que lo habían desterrado.
Y decidió volver a la bandada para enseñarles que
la vida podía ser algo mucho más interesante
que comer y disputarse los desperdicios de los
barcos.
Estaba seguro de que su empresa no iba a ser nada fácil,
que de nuevo lo aislarían,
lo ofenderían,
pues no estaban dispuestos a cambiar ni a escuchar
tranquilamente que alguien les hablara de la necesidad de cambio.
No importaba que no lo comprendieran:
con que una sola gaviota se atreviera a soñar
y emprender un nuevo vuelo,
se justificaba su aventura.
En el fondo de su corazón,
Juan Salvador Gaviota
adivinaba que era imposible vivir intensamente
su libertad sin intentar liberar a otros,
que la plenitud implicaba el servicio.
Volvió sin prédicas ni alardes.
Sólo trataba de ser una auténtica gaviota
nacida para volar.
Poco a poco,
algunas gaviotas jóvenes
se fueron acercando a presenciar su vuelo vigoroso.
Y le pidieron que les enseñara a volar.
No les importaba que la bandada
los despreciara y expulsara.
Querían volar,
experimentar otra vida,
atreverse a ser libres. Y se atrevieron
A vivir y a volar.
A ser ellas mismas...
*** autor: Richard Bach ***
 
 
 
 
 

Un interesante articulo al que se puede acceder pulsando en el titulo.

LA CULTURA POPULAR EN LA EDAD MEDIA

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ALCANZA TU SUEÑO - candida2
Sé firme en tus actitudes
y perseverante en tu ideal, pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclava del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina h acia delante, sin mirar hacia atrás.

Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. No te detengas en lo malo que has hecho;
camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien
y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que
"cada día tiene su propio afán".

Busca a alguien con quien compartir
tus luchas hacia la libertad;
una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida
dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala,
sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto,
piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes
la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa
y viva para expulsar la tristeza
de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz
que debe permanecer siempre encendido,
iluminando todos nuestros actos
y sirviendo de guía a todos
los que se acercan a nosotros.

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser
bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.

Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
"Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños


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INMANENCIA Y TRASCENDENCIA - candida2
¿Podemos fiarnos de lo que sentimos? Sí, totalmente, porque los sentidos de cada uno están hechos a su medida. A lo que percibe cada uno directamente mediante sus sentidos, lo llamaban los más antiguos ?sapiencia?, por eso del saber resultante de saborear. Y se referían nada menos que al sentido del gusto, en el que cada uno es la medida de sí mismo. ¿Y cómo puede uno convertir su propia percepción de los sabores, (su ?saber?) en información para otro? No con palabras por cierto, porque el léxico no alcanza a distinguir tantos sabores como es capaz de distinguir el paladar.

Pero es que además no es nada fácil que aquel a quien transmito en palabras los sabores que percibo, sepa de qué le estoy hablando si antes no los ha percibido también él, de manera que las palabras le sirvan de indicadores. Como tampoco seré nunca capaz de poner en palabras un color para que a través de ellas se informe un ciego de cuál es mi percepción del color. ¿Y eso por qué? Pues porque los sentidos se inventaron para cada uno. Cada uno tiene que sentir con sus propios sentidos.

Y todo eso es así porque la naturaleza no ha previsto que nadie tenga que ver con los ojos de otro, oír con los oídos de otro, oler con el olfato de otro, gustar con el paladar de otro o palpar con el cuerpo de otro, y que por tanto todo eso no es materia propia p ara la comunicación, es decir que las sensaciones que cada uno recibe de las cosas son inmanentes, que son para quedarse en uno mismo. O dicho a la inversa, que lo que cada uno percibe con sus sentidos es ?intrascendente?, que ni trasciende ni tiene por qué trascender.
Pero la comunicación existe; todos los seres vivos conseguimos ponernos en comunión con otros seres vivos: conseguimos sentir a los demás y darnos a sentir.

Manifestamos y percibimos la acción y la reacción, la actitud, el estado anímico, el sentimiento. Nos salimos fuera de nosotros mismos en multitud de formas, para ofrecernos a ser sentidos por los demás en esa múltiple variedad: nos trascendemos. Pero nunca son cosas las que trascienden, sino que somos nosotros mismos los que trascendemos. Nosotros y todos los demás animales. En esto todos somos iguales.
Pero lo que trasciende de cada animal a los demás es incorpóreo, es un primer estadio de espiritualización, porque la materia no es transmisible. De manera parecida a como sólo pueden transmitirse imágenes y sonidos a larga distancia si los cuerpos se hacen incorpóreos, si se traducen en ondas de energía, así ocurre también en la comunicación natural: cada individuo puede comunicar a otro y percibir de él lo más sutil, lo más incorpóreo, no simplemente su físico, porque la simple percepción del cuerpo sin vida anímica no transmite comunicación.

¿Y qué es lo que diferencia al hombre de los demás animales? Pues que va más salido de sí mismo que ningún otro; que se ha empeñado en recrearse fuera de sí mismo; que ha optado por subir muy muy alto en la escala de la trascendencia; y que por eso, por coherencia se ha visto obligado a crear todo un mundo trascendente, poblado de ideas (¡de visiones!), de seres inmateriales y finalmente de espíritus buenos y malos, imágenes de su propio espíritu.
Mariano Arnal

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Pensamientos.

(Cortesía de Marco Antonio Guízar Ponce)

La historia no juzga a las personas por la cantidad de sirvientes que poseía, sino por la cantidad de personas a quienes sirvió. ¿Por qué, pese a todo lo que tenía por hacer, la Madre Teresa se detenía a consolar a un niño? Porque comprendía que es mucho mejor secar una simple lágrima, que derramar miles.
Cómo medimos a una persona?
No por la forma en que murió, sino en que vivió.
No por cuanto ganó, sino por cuanto dió...
Por supuesto que la Madre Teresa fue -y sigue siendo- un ejemplo de generosidad. Pero para seguir su ejemplo no necesitamos ser héroes. Tampoco necesitamos viajar a tierras distantes en búsqueda de algún desafortunado. Todo lo que necesitamos es "despertar", y comenzar a tomar conciencia de quienes nos rodean.

Cada encuentro es una oportunidad de dar: Seguramente nuestros hijos; amigos; colegas; jefe; clientes; esposo; esposa (o cualquier otra persona con la que interactuamos) tienen la ilusión de recibir algo de nosotros.

A veces olvidamos cuánto tenemos para ofrecer. Por ejemplo, a pesar de estar cansados de hacer fila en el Banco, podemos ofrecer al estresado cajero una cálida sonrisa y el regalo de nuestra paciencia y comprensión. Tenemos el poder de elevar su ánimo y mejorar su día. En el hogar o en el trabajo, nuestr as palabras de aliento pueden plantar semillas de confianza en los corazones de nuestros hijos y colegas.

¿Su hija adolescente tiñó su pelo de azul y usted cree que no hay nada que pueda hacer? Bueno, si lo hay...Puede ofrecerle el regalo de su amor incondicional y aceptarla. Toda nuestra vida nos piden que aceptemos los estándares de otros, en lugar de los propios: esto comienza con Papá y Mamá, luego son los maestros, y siguen nuestros supervisores en el trabajo... Las novias/novios (quizás más tarde esposas/esposos) también lo hacen! Parece como si todos nos dijeran qué hacer y cómo pensar. No es de extrañar que estemos "hambrientos de aceptación"... ¿Por qué no saciar ese hambre?

Además de la paciencia, comprensión, aliento y aceptación, existen muchas más cosas que podemos dar. Por ejemplo el interés. ¿Qué es lo peor que puede hacerle a alguien? No es odiarle... sino serle indiferente y no mostrarle interés! Odiar es una expresión de atención. Imagine cóm o sería si nadie tuviese el mínimo interés en usted: Dolería! Nuestro interés puede ayudar a llenar la necesidad de atención de los demás. Irónicamente, después de mostrar interés en los demás... aprendemos cuán interesantes son!

Otro regalo para dar es el reconocimiento. ¡Existen más personas hambrientas de reconocimiento que de comida! ¿Por qué el elogio es tan buscado? Porque, como el oro y los diamantes, es raro y difícil de encontrar. ¿Puede recordar cuantas veces se sintió frustrado porque sus logros y esfuerzos no fueron reconocidos? Podemos evitar la frustración de otros, dándoles reconocimiento. Como el elogio es gratis, ofrecerlo no cuesta nada... pero sólo tiene valor cuando es sincero.

El mayor regalo que tenemos para ofrecer es el Tiempo, ya que de tiempo se compone nuestra vida. Es nuestro recurso no-renovable y es muy precioso. ¿Qué mayor modo de expresar amor, que dedicando nuestro tiempo a aquellos que lo necesitan?
Yo no doy lecturas o caridad.
Cuando doy, doy mi persona.
- Walt Whitman -
Considere igualmente la amabilidad. Ella tiene el inmenso poder de transformar la vida de quien da, como de quien recibe. Y lo extraño de la amabilidad, es la dificultad de dejarla. Por más duro que intentemos... sigue volviendo a nosotros!

Nuestra propia conciencia -en susurros- nos recuerda algo que Marco Aurelio escribió en el siglo II: "No vivas pensando que existen miles de años delante tuyo. El destino está en tus manos, haz el bien mientras la vida y el poder sean aún tuyos

                     

Algunas preguntas y respuestas sobre esa bonita vecindad

Por Gianfranco Rolleri .para Jorge Baez.
Mucho se ha escrito mis buenos cuates, acerca de las envidias, traiciones y malos entendidos que rondaron durante la filmación de la serie de nuestro querido Chavo y su pandilla. Los constantes roces por causa de más de un par de egos desmedidos, terminaron con la brutal salida de Carlos Villagrán y con un elenco diezmado moralmente. Pero como ninguno de nosotros creció teniendo ni la menor idea de toda el agua sucia que corría entre las casitas de la vecindad y como para corrupción, engaños y chismes de baja categoría tenemos suficiente con ver a Lily Pérez en el canal de la Cámara de Diputados, en esta modesta nota solo tocaremos el lado amable, inocente y sencillo de esta serie. En definitiva el lado que nos hizo amarla y seguir recordándola con los más puros de los recuerdos (si es que a estas alturas de la vida nos queda alguno, claro). Y por medio de éstas preguntas y respuestas esperamos aportar un poquito a la mitología y belleza de está obra cuyo único defecto fue el haber estado realizada por el hombre.

-¿Por qué el apodo de Roberto Gomes Bolaño era Chespirito?
El director de cine Agustín Delgado, fue el autor del seudónimo ya que a su parecer el padre del Chavo se asemejaba a Shakespeare, pero en chiquitito.

-¿Por qué se llamaba El Chavo del 8?
Básicamente porque se transmitía en el canal 8. No hay más misterios trascendentales.

-¿Cuándo se le ve por primera vez al Chavo?
Roberto Gomes Bolaño era director y actor de un programa llamado Chespirito y que estaba conformado por diversos sketchs, o sea una especie de Jappening mexicano. En uno de estos sketchs aparece por primera vez Don Ramón, personificando a un vendedor de globos sin demasiada suerte. ¿Se imaginan quiénes eran los molestos clientes que junto con comprarle iban a hacerle la vida imposible?. Pues nada menos que el Chavito y la Chilindrina. No habría pasado de ser un segmento más del programa de no ser por el éxito increíble que tuvo en la audiencia azteca el ver a dos adultos haciendo el papel de niños. El paso siguiente fue crear una serie propia. Y el resto es historia.

-¿Cómo nació Quico?
Cierta vez que Roberto Gomes Bolaño fue a la casa de Rubén Aguirre (quien ya formaba parte del elenco) se encontró casualmente con Carlos Villagrán quién trabajaba como periodista en un diario de la capital. No habría pasado de ser un encuentro sin importancia de no ser porque a Rubén se le ocurrió hacerse el gracioso con un acto que solían hacer con Villagrán para divertir a los amigos. El se sentaba y hacía de ventrílocuo mientras que el futuro Quico inflaba los cachetes y hacía para el deleite de todos el papel del muñeco (algo así como Melón y Melame, pero chistoso). Y claro, al genio de Gomes Bolaño le encantó la idea y vio en el "cachetes de marrana flaca" la contraparte ideal para el Chavo.

-¿Cuántos años tenían los niños?
Ocho, todos salvo Quico que tenía nueve. Suponemos que repitió curso.

-¿Cómo hizo su fortuna el señor Barriga?
No lo sabemos. Lo que si conocemos es que en un principio solo era un empleado que hacía el trabajo de cobrador. Posteriormente y cansado de los golpes del Chavo, las impertinencias de Quico y las excusas de Don Ramón colapsa en uno de los capítulos, grita ¡renuncio!, y se larga a recitar un poema. Luego desaparece, para algunos capítulos después volver a surgir, ahora como el nuevo y flamante dueño de la vecindad. ¿Habrá trabajado algunos días en CODELCO?

-¿Por qué la Popis cambió la voz?
Bueno, si son adictos a la serie, recordarán que cuando apareció la fastidiosa sobrina de Doña Florinda, tenía una voz gangosa muy particular. Resulta que a los pocos días de aparecido el personaje, un señor se le acercó a Roberto Gomes Bolaño y le dijo que no vería más el programa ya que su hijo tenía la voz así y por culpa del nuevo personaje todos sus amigos en el colegio se burlaban de él. Entonces Chespirito, en una acción increíblemente sensible para una figura de la televisión, decidió sacar a la Popis y reincorporarla un año después con la voz perfectamente clara.

-¿Por qué se llamaba La Bruja del 71?
Porque ingresó al programa en 1971. Luego y para justificar el que la llamaran de esa forma se le agregó que el número de la casa fuera el mismo.

-¿Y Godínez?
El despistado compañero de la escuelita era interpretado por Horacio Gómez Bolaños, hermano de Chespirito. Nunca se dieron demasiados datos acerca de su identidad. En la vida real, murió lamentablemente en diciembre del año pasado.

-¿Cuantas personas veían El Chavo del 8 a la semana?
Nada más ni nada menos que 350 millones. Y ustedes pensaban que las teleseries del 7 tenían buen rating. De hecho en 1975 y durante el paso de una de sus giras por Chile juntaron nada menos que 170 mil espectadores en dos jornadas memorables en el Estadio Nacional.

¿Es cierto que Ramón Valdez, de verdad se parecía a Don Ramón?
Solo en algunas cosas. Por ejemplo, pese al dinero que ganó trabajando en El Chavo, le gustaba vestirse de manera tan sencilla como a su personaje, con jeans, polera y zapatillas. En general tenía muy buen genio, pero las pocas veces que se enojaba, solía repetir las frases de Don Ramón, como: "No te doy otra no más porque...". Pero era un compañero ejemplar y siempre se mantuvo al margen de cualquier conflicto por lo que todos lo querían muchísimo. De hecho el día de su funeral Angelines Fernández (la bruja del 71) estuvo al lado de su tumba 2 horas murmurando tristemente: "Mi Rorro, mi Rorro". Roberto Gómez Bolaño dijo alguna vez de su amigo: "Ramón Valdez ha sido el único actor que me ha matado de la risa, me mató de la risa en los ensayos y ahora que vuelvo a ver el programa me vuelve a matar".

-¿Cómo se llamaba el padre de Quico?
Su nombre era Federico y falleció cuando Quico era pequeño por culpa del hundimiento del barco en que trabajaba como marino (he ahí el porque del traje del muchacho). Y bueno, de que le hizo falta, le hizo.

-¿Cómo llego al programa María Antonieta de las Nieves?
La Chilindrina llegó básicamente, porque Roberto Gomes Bolaño quedó enamorado de su voz. Ella hasta entonces se mantenía trabajando en el canal haciendo doblajes y voz en off en programas para niños. Luego su esposo, Gabriel Fernández, haría la presentación de El Chavo, con muy buenos resultados.

-¿Por quienes más estaba compuesta la vecindad?
Tomen nota y feliciten el trabajo de investigación de quien escribe el artículo. Los Flores en el número 35, Malicha en el 44, Rosales en el 26, Dolores del 9, Doña Luz del 24, Adelita, Los Martínez y por supuesto Gloria y Patty, las femmes fatales que nunca faltan (gracias al cielo).

-¿Cuál fue la última aparición de Quico?
En el segundo capítulo filmado en Acapulco en 1979. Una verdadera lástima.

-¿Qué eran las Tortas de Jamón?
De seguro en más de alguna oportunidad y en vista de la pasión que despertaban entre los niños de la serie, deseamos tener entre nuestras manos una deliciosa y fortificante Torta de Jamón, sin comprender demasiado lo que ello implicaba. Pues bien, el continuo objeto del deseo del Chavo no era ni más ni menos que un pan con Jamón que en vista de la pobreza reinante en la vecindad para los niños alcanzaba el estatus de un manjar.

-¿Cuáles eran las verdaderas profesiones de los integrantes de la serie?
A la mejor usanza del Neorrealismo, Roberto Gómez Bolaño no tuvo empacho para contratar actores no profesionales. De hecho el mismo era ingeniero y había sido futbolista y boxeador amateur. Carlos Villagrán era periodista, Edgar Vivar médico, Florinda Meza, auxiliar de limpieza del canal y Maria Antonieta de las Nieves como dijimos, hacía doblajes. El resto sí había pisado las tablas o actuado en películas, en especial Angelines Fernández que era una actriz, extremadamente respetada.

-¿Cuáles fueron los primeros trabajos de Roberto Gomes Bolaño?
"El ciudadano Gomes" y "Los Caballeros de la Mesa Cuadrada". Este último estaba conformado por el Doctor Chapatín (con bolsita y todo), El Profesor Jirafales (idéntico ha como saldría en El Chavo), y Ramón Valdez que hacía el papel de un borracho muy particular. La presentación estaba a cargo de María Antonieta de las Nieves y el guión y dirección corrían por parte de Chespirito. El programa trataba básicamente de una conversación entre estos tres personajes en la que se reían sin reparos de la gente conocida de México. Pese a que tuvo buena aceptación, Roberto Gomes Bolaño lo sacó al poco tiempo, por el gusto amargo que le dejaba el burlarse del resto. Grande.

-¿Cuándo se grabó el último capítulo de El Chavo?
En 1995, con Chespirito ya de 70 años y con más de 1300 capítulos (de todas sus creaciones) en el cuerpo.

Y bueno se nos acabaron las energías y el espacio. Podríamos seguir diciendo que un día Pelé ofreció llevar el Chavo al cine, que los anteojos de la Chilindrina no tenían vidrios o que el Chavo no dormía en el barril, solo se escondía en él. Podríamos decir también, que no importa cuanto tiempo pase, porque tú, que acabas de leer esta nota (llena de datos aparentemente inservibles) no vas a dejar que la memoria del Chavo, ni la de lo que representa, se apague nunca.

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